EL CAMBIO EXTREMO EN LA TENDENCIA DEL CLIMA OBLIGA A LOS AGRICULTORES A PREPARARSE ANTICIPADAMENTE PARA PROTEGER LAS COSECHAS

El cambio extremo en la tendencia del clima ha dejado de ser una
proyección para convertirse en una realidad que impacta directamente al sector agrícola. Sequías
prolongadas, lluvias irregulares, temperaturas extremas y una mayor incidencia de plagas y enfermedades
están modificando las condiciones de producción en Guatemala y obligando a los agricultores a
replantear la forma en que planifican cada ciclo agrícola.
De acuerdo con especialistas del sector, el éxito de una cosecha ya no depende únicamente de la
experiencia del productor o de las condiciones tradicionales de la temporada. Hoy resulta indispensable
anticiparse a escenarios cada vez más variables mediante una adecuada planificación, el uso de
tecnologías agrícolas y el acompañamiento técnico especializado.
“La agricultura enfrenta uno de los mayores procesos de transformación de las últimas décadas.
Adaptarse al cambio extremo en la tendencia del clima implica tomar decisiones más oportunas,
incorporar herramientas que permitan gestionar mejor los riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta
ante condiciones cada vez menos predecibles”, señaló Mario Nufio, Gerente de Mercadeo de Foragro.
Uno de los principales retos para los productores consiste en responder de manera eficiente a fenómenos
como la disminución o concentración de las lluvias, períodos de estrés hídrico, nuevas presiones
fitosanitarias y cambios en los ciclos naturales de los cultivos. Estas condiciones hacen necesario
evolucionar hacia una agricultura más resiliente, basada en la prevención y en el manejo integral de los
sistemas productivos.
En este contexto, la preparación anticipada cobra una relevancia fundamental. La selección adecuada de
soluciones para la protección de cultivos, el monitoreo permanente del comportamiento climático, la
nutrición oportuna, el uso eficiente del agua y la asesoría técnica especializada permiten reducir la
vulnerabilidad de los cultivos frente a condiciones adversas.
Como parte de este acompañamiento, Foragro pone a disposición de los agricultores un portafolio
integral de soluciones diseñado para responder a los desafíos actuales del sector. La compañía cuenta con
disponibilidad de productos estratégicos para atender las necesidades de la temporada, así como con un
equipo técnico especializado que brinda asesoría personalizada para apoyar la toma de decisiones en
campo.

Foragro cuenta con soluciones especializadas que contribuyen a fortalecer la capacidad de respuesta de
los cultivos. Productos como Betacrop Plus ayudan a proteger las células vegetales frente al estrés
abiótico; Albamin, una fuente de aminoácidos, favorece el equilibrio fisiológico de la planta y aporta
energía para mantener su desarrollo bajo condiciones adversas; mientras que Stimcrop L, elaborado a
partir de extracto de algas marinas y aminoácidos, actúa como bioestimulante promoviendo un mejor
balance energético y una recuperación más eficiente de los cultivos. Estas soluciones forman parte de una
estrategia integral orientada a mejorar la resiliencia de la producción agrícola frente a los desafíos que
impone el cambio extremo en la tendencia del clima.
“Nuestra prioridad es acompañar al agricultor para que pueda enfrentar con mayor preparación los
desafíos que presenta cada temporada. Más que ofrecer productos, buscamos brindar soluciones
integrales respaldadas por conocimiento técnico, innovación y cercanía con el productor”, agregó Nufio.
La evolución de la agricultura demuestra que la adaptación será uno de los principales factores para
garantizar la productividad y la seguridad alimentaria durante los próximos años. En ese escenario, la
colaboración entre productores, empresas, centros de investigación y especialistas será determinante
para construir un sector agrícola más competitivo, resiliente y sostenible.
Con más de 37 años de trayectoria en Centroamérica, Foragro continúa fortaleciendo su compromiso con
el desarrollo del agro mediante soluciones innovadoras, acompañamiento técnico y programas
orientados a impulsar una agricultura preparada para responder a los retos del futuro.